Emociones en el Embarazo

Emociones en el Embarazo

La gestación es un tiempo de cambios… cambia el cuerpo y es el preludio de importantes  cambios en nuestra vida.  Las emociones en el embarazo están a flor de piel, y no sólo las “positivas”.  Aunque nos digan que es una cuestión hormonal, y que la fluctuación de nuestras emociones en el embarazo es algo natural, a muchas embarazadas esto les preocupa, y no sólo porque a nadie le gusta enojarse o sentirse triste, sino porque no queremos que esto afecte a nuestro bebé.

A veces ésto nos lleva a enredarnos en un círculo vicioso: por una parte tenemos esa emoción que no queremos, y por otra nos preocupa que esta afecte a nuestro hijo, lo cual a su vez genera otra emoción negativa…


Para mejorar esta situación, hagámonos 2 preguntas:
  • ¿Las emociones en el embarazo realmente afectan al bebé?
  • ¿Qué hago con mis emociones en el embarazo? (y en la vida…)

La madre y el bebé son dos personas diferentes,  pero están tan íntimamente unidas que el bebé percibe todas las emociones en el embarazo y después de nacer, por lo tanto le afectan.  Ahora es cuando tenemos que responder a la siguiente pregunta:

¿Qué hago con mis emociones en el embarazo?

Hay que reconocer que culturalmente hemos mitificado las emociones “positivas”, y creemos que si nos surgen emociones “negativas” no está bien.  Pero  el equilibrio emocional no significa sentirse siempre feliz (eso es imposible), sino aceptar lo que sentimos y no “echar más leña al fuego”, es decir, no alimentar las emociones que no queremos.   Cuando sentimos que nos invade una emoción “negativa”,  nos conviene respirar despacio, y darnos cuenta que si no la alimentamos, va a acabar por disolverse.  Si por el contrario echamos leña al fuego, la emoción va a crecer.  Crece cuando seguimos pensando en eso que nos disgusta, cuando seguimos hablando del tema, cuando estamos enfocadas en el problema y no en la solución.

Estemos embarazadas o no, hay días buenos y días malos.  No podemos pretender estar “felices” siempre, y por mucho que nos digan que el embarazo es un tiempo precioso y que tener un hijo ha de ser motivo de alegría, nuestras emociones seguirán apareciendo.  Lo importante es cómo las gestionamos: ¿nos hacemos más daño, o no?  Tener emociones en el embarazo es lo natural, lo que tenemos que hacer es vivirlas sin quedar atrapadas en ellas.

En el embarazo, nuestras emociones pueden afectar a nuestro bebé o educarlo emocionalmente.  Depende de qué hagamos con ellas.  Si procuramos hacernos conscientes de qué nos está pasando, nos damos un tiempo para respirar, cuidamos nuestros pensamientos y nuestras palabras para no alimentar lo negativo… sin reprimir la emoción sino dejándola pasar… estaremos educando a nuestro bebé a gestionar sus propias emociones, y así, nuestras emociones en el embarazo serán una oportunidad para comenzar una crianza respetuosa.

Vivir sanamente tus emociones, sean postivas o negativas, durante el embarazo y después de él, es lo mejor para ti y tu bebé.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>