Bienvenida

Dar a luz es algo que harán en equipo tú y tu bebé.  Comunicarte con él-ella, sentir tu cuerpo, cultivar tus pensamientos y tus emociones es fundamental para tener una buena experiencia de parto.

No nos toca controlar las circunstancias externas, pero sí es tu privilegio dar a luz sintiéndote plena.  Cuando tú estás bien, reaccionas mejor, facilitas el proceso y le das a tu bebé la mejor de las bienvenidas.

Prepárate para tener el parto que deseas.  Estaré aquí para ayudarte en tu camino.

Dar a Luz con Amor

El corazón de una madre y el de su bebé están unidos, conectados, entrelazados… Uno siente y el otro siente también.

Pero a veces, cuando llega el momento del parto, estamos tan pendientes de “lo que nos está pasando” que perdemos de vista el proceso por el que está pasando nuestro bebé.

Uno de los consejos más importantes que puedo darte para tu parto, es este: ten presente a tu bebé en todo momento, háblale y acompáñalo en su nacimiento. Quiérete mucho y quiérelo mucho. DA A LUZ CON AMOR, no con miedo.

Porque como dice Willa Cather:  “Donde hay un gran amor siempre se producen milagros”

entrelazados

Una preparación al parto adecuada debe incluir…

preparación al partoUna preparación al parto adecuada, va más allá del parto. Te prepara para dar a luz y también para iniciar tu maternidad con seguridad. El parto es una experiencia importante, muy importante, tanto para ti como para tu bebé. Pero el parto es una parte de la maternidad.

Normalmente se dice que una madre nace cuando nace un hijo… Pero yo creo que una madre nace cuando está gestando a su hijo.

En un embarazo y parto conscientes, la madre actúa ya como madre. Y una preparación adecuada no cree que la embarazada es como una niña a la que hay que enseñarle, no. Una preparación adecuada reconoce que la embarazada es una persona adulta, madre del bebé que lleva adentro, capaz de gestarlo, darlo a luz y criarlo. Y anima a esa mujer (como yo te animo a ti) a que durante el parto actúe como madre y acompañe a su bebé en su nacimiento. Esto, cambia totalmente el panorama.

Cuando durante el parto le hablas a tu bebé y le dices “Todo está bien. Vamos a hacer esto juntos, yo te voy a acompañar, y aunque me oigas quejarme, y creas que me duele, o me sientas nerviosa, recuerda que voy a estar aquí contigo, para recibirte –después de este intenso trabajo juntos- en mis brazos”.  Cuando le hablas así, cuando ocupas tu lugar como madre, las fuerzas salen de donde crees que ya no hay, brilla tu luz interior y te llenas de energía. De esa energía que mueve montañas.

Estoy segura de que has experimentado algo así, aunque no fuera dando a luz.  Estoy segura de que has sentido cómo eres capaz de ir más allá de tu temor o de tu cansancio y resolver una situación.

Recuérdalo. Ya eres madre de ese bebé que llevas dentro, antes de dar a luz. Y en el parto tú puedes actuar como tal. Es un acto de amor y maternidad. Esa es una de las claves.

Por eso… Una preparación adecuada tiene en cuenta no sólo a la madre, sino también al bebé. Y utiliza técnicas y ejercicios que favorecen una comunicación estrecha entre ambos.

Recuerda, háblale todos los días. Cuéntale que este mundo tiene muchas cosas bellas y que te encantará darle la mano y mostrárselas. Dale confianza. Tu bebé percibe el mundo a través de ti, así que cuida tus pensamientos y tus emociones, procura que sean constructivos. Y háblale también del parto, de que es un proceso intenso, que requiere paciencia, confianza y entrega, pero que vas a estar a su lado, y que cuando acabe estarán juntos, abrazados.

Así, una preparación adecuada se enfoca en que la madre gane seguridad y tranquilidad a través de una conexión consigo misma y con su bebé.

Para ello ha de tomar en cuenta todos los aspectos

  1. el físico (es decir, cuidar el cuerpo, flexibilizarlo, atender el periné, crear conciencia corporal, etc. Porque no debemos olvidar que el parto ocurre en tu cuerpo, no en otro lugar).
  2. También debe atender el aspecto emocional (este es un aspecto importantísimo, porque una mujer puede tener el cuerpo sano, flexible y preparado, pero si sufre un bloqueo emocional, como las emociones y el cuerpo están íntimamente ligados, puede interferir en el proceso del parto. Por poner un ejemplo sencillo, cuando sentimos miedo, nos tensamos ¿verdad?… y con tensión, ¿crees que el periné puede dilatar bien? Por ello el tema de las emociones es fundamental en una preparación al parto.
  3. Y finalmente la preparación también debe tener en cuenta el aspecto social de la mujer. Cada mujer es un mundo. Cada madre es un mundo, y su entorno también. Por eso es importante tener en cuenta a su pareja, si la hay o no, su familia, la red de apoyo de la que dispone o no dispone. Porque aunque podamos con todo… también somos vulnerables, y necesitamos apoyo. Por ello es tan importante crear una red alrededor de la maternidad y la crianza que haga a la madre sentir ese sostén.

Ofrecer ésto es cuidar de la mujer y su bebé en conjunto y apoyarla para que ella misma se cuide y asuma su papel (que es un papel privilegiado). Y una preparación al parto adecuada es importante que ésto esté incluído…

Clases preparto online, cómo te ayudan a preparar tu parto natural

Todas las mujeres merecen tener la oportunidad de vivir su parto natural desde la confianza y la seguridad. ¿Estás pensando en prepararte para tu parto?, ¿en tomar clases preparto?  (y actualmente cuentas también con la opción de clases preparto online).  Si es así te aseguro que es una buena idea.clases preparto online

Tienes el don de dar a luz, pero ¿estás preparada para ello?

Como sabrás durante estos años el movimiento a favor del parto natural ha defendido que el parto es algo totalmente normal y natural, y que el cuerpo de la mujer está “diseñado para dar a luz”.  Sin embargo… tras años de acompañar a mujeres embarazadas en su preparación, creo que estas afirmaciones pueden confundir a las futuras mamás haciéndoles creer que ellas no tienen que hacer nada más que esperar a que las cosas ocurran (como recordarás, en este artículo tratamos sobre el tema).

Estoy totalmente de acuerdo tanto en que el parto es un proceso fisiológico natural como en que el cuerpo femenino tiene el don de dar a luz.  Estas son afirmaciones obvias, ¿podría alguien no estar de acuerdo?

Pero una cosa es que nuestro cuerpo tenga ese don, y otra que estemos preparadas para tener un parto natural.  No olvidemos que parir es un evento intenso y desafiante, tanto para la madre, como para el bebé.   Esta es una realidad.  Y es un gran desafío no sólo a nivel corporal, sino también a nivel emocional.

Y también es una realidad que las clases preparto te ayudan a abordarlo positivamente.

Las clases preparto, si están bien enfocadas, te preparan para superar el desafío de un parto natural

Un reto es algo que de alguna manera nos pone a prueba, y dar a luz es un reto.  Son muy pocas las mujeres que deciden tener un parto natural, y sin mayor aspaviento lo tienen.

Por ello, estoy absolutamente convencida de que una mujer que quiera tener un parto natural ha de tomar parte activa en su preparación: debe tomar ciertas decisiones bien informada,  debe ejercitar su cuerpo (¡no con fitness!, sino con ejercicios, movilizaciones y estiramientos adecuados), debe nutrirse bien (un órgano que no está bien nutrido no funciona igual que uno que sí lo está), debe cuidarse emocionalmente (las emociones o te impulsan, o te bloquean)…  Y prepararse para la intensa realidad del parto y la maternidad.

Si quieres tener un parto natural no es muy buena idea que llegues a ese día a ciegas, esperando que todo vaya bien sin más.  El parto es algo que va a ocurrir en ti (y en tu bebé), y mientras más implicada estés en el proceso, más podrás colaborar con él.  Dar a luz es un acontecimiento transformador, algo que te marca.  ¿No crees que lo mejor es que te marque positivamente, que te transforme en una mejor versión de ti misma?

Claro que sí.  Por te recomiendo si estás embarazada que te prepares adecuadamente, que optes por tomar unas clases preparto que realmente te ayuden a encarar el maravilloso desafío del parto natural.

¿Y las clases preparto online?

curso preparto onlineNo todas las mujeres tienen la posibilidad de asistir a las clases preparto que ofrecen los centros de salud cercanos (por fechas, por horarios, etc.), ni todas estas clases preparto las preparan de manera eficaz.  Además, muy pocas de estas clases están enfocadas en partos naturales.

Así, gran parte de las mujeres que quieren tener un parto natural no encuentran apoyo profesional en su entorno para prepararse, y cuando llega el día de dar a luz se ven abrumadas por la experiencia.  Por una parte por la intensidad física y emocional del parto, y por otra por la presión que a veces ejercen los profesionales de la salud (queriendo dirigir o queriendo ayudar).

Una solución a este problema son las clases preparto online, pues tú eliges el tipo de clases que necesitas –por ejemplo orientadas a preparar un parto natural- , en un horario adecuado para ti y desde donde quiera que estés (y tengas conexión a internet).   Y tienes la grandísima ventaja de poder escuchar una y otra vez las clases o ejercicios que quieras repetir (cosa que no puedes hacer con unas clases preparto que no sean online).

Algunas de sus ventajas:

  • Tú eliges.   Entre las diferentes opciones de clases preparto online puedes escoger aquellas que te den lo que tú necesitas (preparación al parto standard o preparación al parto natural)
  • Algunos cursos preparto online son muy completos: con mucho material de apoyo e información constantemente actualizada, que te aporta seguridad.
  • El horario lo marcas tú y el material siempre está disponible para ti.  Sólo tienes que entrar al aula virtual y tomar la lección que necesitas, sin estar mirando el reloj, a tu ritmo,  y sin preocuparte por recordar “todo lo que dijo el profe”, pues todo está ahí para ti.
  • Puedes repasar los ejercicios cuando lo necesites.  Como el material está online puedes mirarlo, leerlo o escucharlo cuantas veces quieras (en unas clases  preparto presenciales no puedes asistir otra vez a la misma clase)
  • Hay ejercicios que te puedes descargar para escucharlos en cualquier momento, incluyendo el día de tu parto. Esta es una de las grandes ventajas de las clases preparto online, pues hay ejercicios excelentes en mp3 que puedes escuchar mientras haces otra actividad de tu vida cotidiana, durante un descanso, o incluso el mismo día del parto (por ejemplo ciertas visualizaciones o audios de relax).
  • Haces una preparación física y también emocional.  Un curso preparto que sea completo te ayudará no sólo a preparar tu cuerpo para el parto (lo cual es muy importante) sino también a prepararte emocionalmente, pues las emociones son tan poderosas que pueden bloquearte o ayudarte a dar a luz satisfactoriamente.
  • Recibes ayuda personalizada.  No todas las clases preparto online ofrecen este servicio, pero si lo tienen es una grandísima ventaja. Con los encuentros virtuales no sólo resuelves todas tus dudas y te enriqueces con las preguntas de tus compañeras, sino que tienes un acceso directo a la profesora, puedes nutrirte de su experiencia, y recibir su consejo justo cuando lo necesitas.
  • Tu confianza crece: cuando tienes la oportunidad de aprender a tu ritmo,  de profundizar en aquellos aspectos que son más importantes para ti, y además recibes apoyo personalizado, necesariamente vas ganando confianza.  Y la confianza en ti misma y en tu cuerpo es clave para facilitar el proceso del parto.

Conclusión: un buen curso online de preparación al parto puede ser justo lo que necesitas.

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Curso Prepara Tu Parto

Cómo confiar en tu cuerpo para tener un parto natural

Primero, tenemos que olvidar ciertas ideas románticas…

ideas sobre el parto naturalCuántas veces hemos escuchado frases como: “parir es algo instintivo” o “el cuerpo de la mujer está preparado para dar a luz, y lo único que tienes que hacer para tener un parto natural es confiar en él”.  Yo personalmente las he escuchado muchísimas veces, y estoy totalmente de acuerdo, pero… creo que aunque el parto pueda tiene una gran parte instintiva, no estamos acostumbradas a dejarnos llevar por nuestros instintos, y que confiar en el cuerpo y confiar en el parto no es algo simple, ni sencillo.

No, desgraciadamente confiar en el parto natural no es algo tan simple.  Si lo fuera, no estaríamos hablando de ello.  Además están muy presentes otras ideas como la de que las mujeres han parido a lo largo de los siglos, fácilmente, sin tener que prepararse especialmente para ello.  Y eso no es realmente así, más bien es una visión romántica de las cosas…

Las mujeres embarazadas en todas las culturas se van preparando para el día del parto, pues es una jornada que requerirá esfuerzo, entrega y ciertas habilidades. Lo que pasa es que lo que entendemos por “preparación” es diferente.  Se preparan conviviendo con otras mujeres que han tenido la experiencia y que aportan sus consejos, permaneciendo activas diariamente (esto es importantísimo) y si pueden, nutriéndose lo mejor posible.  Aquí en Occidente no siempre tenemos con quién compartir las experiencias, ni mantenemos el cuerpo siempre activo, y a veces –aunque nos sorprenda- ni siquiera estamos bien nutridas (¡!).

Otra idea romántica es que “en otras culturas no hay miedo al parto”, pero la incertidumbre y el temor es algo que siempre está presente alrededor de un acontecimiento tan importante y tan intenso.  La diferencia puede estar en enfrentar y transformar los temores o dejarse llevar por ellos.  Y en cuanto al miedo al dolor, tenemos que recordar que en un entorno en el que lo normal es tener un parto natural, el dolor también se acepta como parte del conjunto.

Entonces, si mi cuerpo está preparado para dar a luz, pero la realidad no es tan simple ni tan romántica, ¿qué necesito para confiar en mi cuerpo y tener un parto natural?

Confiar en el parto naturalHay muchísimas mujeres que realmente desean confiar es su cuerpo y en el parto, pues al fin y al cabo es algo natural, pero no basta con desear sentir esa confianza, ni se trata de “convencerse” mentalmente para que todo salga como esperamos.  Estas cosas no ocurren espontáneamente, sino que requieren de implicación, conocimiento, y decisión.

Voy a repetirlo: para confiar en tu cuerpo y en el proceso del parto natural,  es fundamental

  • Implicarte. Cuidarte en cuerpo y mente (no va a surgir espontáneamente).
  • Adquirir ciertos conocimientos (te darán seguridad)
  • Tomar ciertas decisiones (para sentirte dueña de ti misma y ejercer como madre)

Hemos de hacer actividad física, nutrirnos muy bien y descansar para sentirnos flexibles y con energía. Por supuesto hemos de cuidarnos emocionalmente para sentirnos capaces (las emociones pueden impulsarnos o bloquearnos). Es importante conocer algunos procesos y tomar ciertas decisiones con tiempo. Y no sólo eso, también es muy útil desarrollar ciertas habilidades para el parto (como ciertas posturas, la conexión con nuestro bebé o la capacidad de relajarnos)

La buena noticia es que el embarazo es un tiempo magnífico para poder hacerlo y para prepararnos en cuerpo y alma (literalmente, porque como decíamos, es necesario cuidar de nuestro cuerpo y también cuidarnos interiormente).

Confía en tu cuerpo y en el parto natural empezando por estas sugerencias:

  1. Infórmate adecuadamente: acerca del parto, los procesos médicos, las decisiones que puedes tomar.
  2. Cuida tu cuerpo: come muy bien, mantente activa, estira tu cuerpo, haz cosas saludables, que te hagan sentir fuerte y capaz.
  3. Cuídate emocionalmente: date cuenta de qué temores tienes y mira si tienen o no una base real, cuida tus relaciones y rodéate de personas que confíen en ti y te den confianza, cultiva emociones que te empoderen.
  4. Descubre cosas que te pueden ayudar en el parto: posturas, movimientos, técnicas de respiración y relajación, etc.

Si haces esta preparación durante tu embarazo, verdaderamente puedes llegar al parto confiando en tu cuerpo, en tu bebé y en el proceso de dar a luz.  Y es entonces cuando un parto se convierte en un proceso seguro y gratificante. 

Y un último consejo: si estás considerando apuntarte a nuestro Curso Prepara Tu Parto, no lo dejes para última hora, aprovecha el tiempo en tu embarazo y comienza ya a sentir los cambios en tu cuerpo y en tu interior que te harán confiar en ti y disfrutar de un parto natural.

Tres buenos ejercicios para embarazadas (usando pelota)

Durante el embarazo es necesario tener actividad, mover el cuerpo, estirarse, mejorar la postura…  y por ello se habla tanto de los ejercicios para embarazadas.  De hecho no sólo ayuda a mejorar la salud de la madre y por lo tanto del bebé, sino que además ayuda a preparar el cuerpo para el parto.

Sin embargo no todos los “ejercicios para embarazadas” que vemos por ahí son realmente adecuados para una mujer embarazada, y además no todos pueden practicarse en cualquier momento del embarazo.

Lo que siempre debes tener en cuenta cuando practiques cualquier ejercicio, es que no debes “forzarte”.  Puedes esforzarte en hacer bien el ejercicio, pero nada de sobrepasarte, ni estar “aguantando”, ni mucho menos hacerte daño.

Hay ejercicios que son más suaves, como ciertos estiramientos y posturas, y otros que pueden ser más activos, como caminar o nadar.  Y cada uno de ellos va bien en algún momento del embarazo.  Pero hoy te voy a mostrar 3 ejercicios para embarazadas que si se realizan como te voy indicando, pueden practicarse en cualquier momento de la gestación.

Para ellos vamos a usar la pelota de pilates.  Si todavía no tienes una, es buena idea que la consigas.  Se encuentran en muchos lugares, especialmente en las tiendas de deportes (e incluso en algunas tiendas de artículos para mamás), y son muy accesibles de precio.  Lo bueno de ellas es que puedes usarla regularmente no sólo para hacer algunos ejercicios sino también para sentarte (la postura es mucho mejor que si estás sentada en un sofá), y es súper útil para balancearte y moverte durante la dilatación el día del parto (de hecho cada vez más hospitales están ofreciendo pelotas de pilates en las maternidades).

Y dicho ésto, vamos a describir los ejercicios.

1. Fortaleciendo piernas y liberando la zona lumbar

ejercicios para embarazadas piernas

En mis clases, cuando hacemos trabajos que fortalecen las piernas, siempre digo lo mismo: “piernas poderosas, madres poderosas”. ¿Por qué? porque la resistencia (a nivel físico y también emocional!) se trabaja sobre todo con la musculatura de los muslos.

Además, ésta postura trabaja con la parte baja de la espalda, que recibe un masaje suave con la pelota y corrige la curvatura excesiva de esa zona lumbar.

En la foto puedes observar cómo debes colocarte para realizar este ejercicio: con la pelota apoyada en la pared a la altura de tus caderas, y tú apoyada de espaldas a ella.

Observa la ligera inclinación de las piernas (tú estás apoyada sobre la pelota y te dejas caer suavemente sobre ella) .

Cómo practicarlo:

  • Ya colocada, haz una inspiración, y con la exhalación flexiona un poco tus rodillas.
  • Ahora simplemente quédate ahí un ratito, sintiendo cómo trabajan tus muslos.
  • Después de unos segundos, estira las piernas para volver a la posición inicial.  Puedes repetirlo unas cuantas veces (recuerda: sin forzar ni cansarte).

2. Estirando brazos y tórax.

ejercicios para embarazadasDurante el embarazo, poco a poco se va cargando la espalda y también se va reduciendo el espacio para respirar.  Por ello estirar el tronco y “abrir” la zona de las costillas es un ejercicio necesario.

Practicar estiramientos como el que ves en la imagen cuando estás embarazada, te resultará fácil y además agradable, así que vamos a describirlo…

Cómo practicarlo:

  • Siéntate sobre la pelota con las piernas abiertas (ésto te permite estar mejor asentada, facilitará el ejercicio y además ayudará a la apertura de pelvis).
  • Primero vas a hacerlo hacia un lado y luego hacia el otro, así que apoya un antebrazo en el muslo (quedarás un poco inclinada), y haciendo una inspiración eleva lateralmente el otro brazo.  Estíralo, y luego permanece así durante unas respiraciones, pero relajando el hombro (el hombro está trabajando, pero no tenemos por qué tensarlo).
  • Siente cómo cada vez que inspiras se “abren tus costillas” y cuando expulsas el aire se relaja tu costado.
  • Cuando vayas a acabar, haz una última inspiración estirando bien, y expulsando el aire baja tu brazo.  Haciendo otra inspiración te incorporas y te quedas sentada como al principio.

3. Mover tu pelvis y tu cintura.

ejercicios para embarazadas pelvisEste ejercicio es fantástico. Entre los ejercicios para embarazadas es uno de los más completos, porque fortalece tus piernas, trabaja tu cintura, moviliza tu pelvis, actúa sobre tu periné (suelo pélvico)… Y además ¡alivia mucho durante la dilatación! (pero puedes practicarlo mucho tiempo antes del parto).

Se trata de hacer giros con las caderas sentada sobre la pelota, así que en este caso es especialmente importante que la pelota no tenga poca presión, sino que tenga suficiente aire y esté más o menos firme (no dura, pero sí evitar que te “hundas” al sentarte).

Cómo se practica:

  • Siéntate sobre la pelota con las piernas separadas (recuerda como decíamos que la pelota ha de tener cierta presión para no hundirte)
  • Las manos puedes ponerlas sobre tu vientre como aparece en la foto), o también en la cintura, pues a veces resulta más cómodo.
  • Comienza a girar tu cadera describiendo círculos sentada sobre la pelota. Puedes empezar con pequeños círculos y poco a poco hacerlos más grandes.  Siente cómo se mueve tu cadera. tu cintura y cómo trabajan tus piernas.
  • Ve haciendo círculos cada vez más pequeños hasta que te detengas.   Descansa y respira tranquila durante un rato.
  • Ahora comienza a hacer giros hacia el otro lado.  Y poco a poco ve haciéndolos más grandes al igual que has hecho antes.
  • Para acabar, haz los círculos cada vez más pequeños hasta detenerte.
  • Descansa y respira durante unos minutos.

¡Y ya está!

Hay muchos ejercicios para embarazadas, pero éstos te resultarán fáciles, agradables y muy efectivos.  Recuerda, no fuerces, y ¡disfruta de tu cuerpo!

Dolor de parto y empoderamiento femenino

dolor de parto y empoderamientoSi nos dijeran que dar a luz es una labor intensa, que requiere paciencia, resistencia y entrega, y que no duele…, nos prepararíamos como quien se prepara para una jornada de trabajo duro, sabiendo que podemos con ello.  Y es verdad, es una labor intensa para la cual será necesario que seamos pacientes, que resistamos y que nos entreguemos a fondo… pero la mayor parte de las veces, duele.  Y aún así, podemos con ello!

Sí, el dolor de parto es una realidad, pero es una realidad diferente para cada mujer. Depende mucho de cómo percibamos el dolor y sobre todo de cuánto miedo le tengamos (o no).

Las mujeres en general nos sentimos capaces de “trabajar duro”, y si no se magnificara tanto el tema del dolor de parto seguramente nos sentiríamos muy capaces de dar a luz.  Sin embargo se habla del dolor de parto como algo enorme, inaguantable, un sufrimiento… y nuestra reacción es huir.  Huimos del dolor del parto y a la vez huimos del privilegio que es abordar ese trabajo intenso y dar a luz nosotras mismas a nuestro bebé.

Lo que no se dice es que cuando realmente nos llenamos de confianza y nos entregamos a “hacer” ese trabajo aún a pesar de que pueda doler, sacamos a relucir lo mejor de nosotras mismas.  En esos momentos lo más intenso no es el trabajo en sí, ni el dolor, sino nuestra fuerza interior.  El dolor de parto pasa a un segundo plano, y nuestro bebé y nuestra capacidad de traerlo al mundo para tenerlo en nuestros brazos pasan a un primer plano.

Hay muchos elementos presentes cuando estamos dando a luz, pero pensemos en dos de ellos que tienen mucho que ver entre sí: el dolor de parto y nuestra fuerza interior.  A todas nos puede doler, pero TODAS tenemos una gran fuerza interior (¡sin duda!).

Cuando la fuerza interior está presente y la alimentamos, el dolor de parto deja de ser un enemigo y se convierte en combustible de nuestra fuerza interior.  Es como si el dolor alimentase nuestra fuerza interior.  A más dolor, más empoderamiento.  Y a más empoderamiento, menos dolor…  Vamos creciéndonos ante la “dificultad”, y la dificultad se va haciendo pequeña.

Es como subir una montaña… en el último tramo, cuando parece que ya no tienes fuerzas, aparece dentro de ti el impulso que te hará llegar hasta la cumbre.

El parto será un desafío, pero ese desafío no es más grande que tú.  Vive tu parto intensamente, trabájalo, pon todo de tu parte, toma decisiones cuando haya que tomarlas, y entrégate a la experiencia de acompañar a tu bebé en su nacimiento.  No te arrepentirás de haberlo hecho. :)

Paisajes del parto natural

Dar a luz -sea como sea el parto- es todo un acontecimiento, tanto a nivel corporal como a nivel emocional (eso sin mencionar el aspecto social), pero cuando se trata de un parto natural –en el que en principio la implicación de la madre es más directa, no se interfiere en el torrente hormonal y los “síntomas” físicos como el dolor no quedan disimulados por la anestesia-, este acontecimiento se vive muy intensamente.

Hay quienes hablan del él como un rito de transición o de iniciación (para la madre y para el bebé) y sin duda mucho hay de ello, pues nunca te deja indiferente. Por una parte el bebé, después de viajar por el canal del parto, nace a un mundo nuevo al que tendrá que adaptarse. Por otra, la mujer no es la misma antes que después de dar a luz. Y no hablo de lo obvio sino de la profunda transformación que supone en todos los niveles.

Dicho de otra manera, un parto natural es toda una aventura. Y como tal, está aliñada con retos y con elementos imprevisibles.

Por mucho que lo describan o que queramos imaginarlo como algo que es maravilloso y que ocurre naturalmente y con facilidad, no podemos cambiar el hecho de que un parto no es algo simple y llano, no es como caminar en una playa bajo un cielo azul…

camino del parto natural

Sin duda es algo maravilloso, pero no sencillo. Es magnífico ser testigo de cómo la Vida nos atraviesa, toma las riendas, y si colaboramos inunda cada centímetro de nuestro cuerpo con sabiduría y con amor, desafiándonos y a la vez confiando en que podemos con los desafíos. No se me ocurre mejor preparación para la siguiente aventura: la maternidad.

Así que, maravilloso sí, absolutamente maravilloso. Pero desafiante también. Y usando la metáfora anterior… no será como caminar en la playa bajo el cielo azul, sino que será como transitar otros paisajes más escarpados:

…a veces con cielo azul,

paisajes parto natural

…otras con niebla,

parto natural sin claridad…otras con tormentas,

tormenta parto natural

…sin ver claramente la cima de la montaña o sin saber cuándo llegaremos al final…

cima del parto natural

…pero con la seguridad de que cuando nuestro bebé haya nacido y lo tengamos en nuestros brazos, sentiremos -sin lugar a dudas- que ocupamos un lugar privilegiado en un paisaje que la fuerza de la Naturaleza sabiamente ha esculpido en nosotras :)

mujer paisaje

 

Cuando un parto natural acaba en frustración

El parto, una vivencia importante para la madre y el bebé

parto natural beneficiosEl parto, sea natural o no, es un momento importantísimo tanto en la vida del bebé (como es lógico) como en la vida de la mujer que se inicia como madre de ese bebé.

El parto tiene un fuerte impacto en ambos, y es clave para su salud, para su relación, y para la visión que la madre se construye de sí misma como mujer y como madre.

Tengamos en cuenta que las mujeres no sólo desean lo mejor para sus hijos/as, sino que además todas quieren tomar las mejores decisiones y ser “buenas” madres.  Para algunas, esto significa dejar el proceso del parto en manos de los profesionales sanitarios pues eso les da confianza y les da la satisfacción de hacer lo correcto.

Pero otras futuras mamás tienen una idea diferente.  Se enfocan más en un parto natural, en el cual los sanitarios no intervienen protocolariamente ni se administran fármacos para “ayudar” a la madre, sino que dejan que el proceso del parto se desarrolle de manera natural, respetando los ritmos y necesidades de la madre y el bebé, y para ello les acompañan en el proceso estando disponibles por si surge algún problema.  Para estas mujeres el parto natural es la elección correcta y la que les da confianza y satisfacción.

 

Dar a luz, sea parto natural o no, siempre es un reto

parto naturalSin embargo no debemos olvidar que dar a luz, sea como sea, siempre supone un reto para la madre y para el bebé, y muchas veces se presentan situaciones que la mujer no esperaba o que no sabe muy bien cómo gestionar, y que requieren tomar decisiones.  Y como ha elegido un parto natural, se siente con la obligación de tomar esas decisiones.  Pero por lo general ella no es una experta en salud y además una mujer que está de parto no está en condiciones de ponerse a reflexionar, así que se pone en manos del personal sanitario.  Hay situaciones que claramente requieren que los profesionales intervengan, pero otras veces no está tan claro. El caso es que, aunque no siempre ocurre, puede ser que el parto comience de manera natural y termine con alguna intervención.

Si una mujer elige un parto natural y éste acontece más o menos como ella imaginaba, sentirá  que “lo ha conseguido”.  También hay casos en los que sale “todo al revés” de lo que imaginaba, y aun así vive la experiencia con mucha satisfacción.  Pero hay muchas veces que cuando una mujer inicia un parto natural y éste acaba con alguna intervención médica, ella se queda con la impresión de que no ha alcanzado su meta, lo cual va acompañado de frustración.  Es decir, es muy probable que inicie su camino a la maternidad con sensación de fracaso.

Puede creer que si los sanitarios han intervenido es o bien porque “ella no lo ha sabido hacer” o bien porque los profesionales han actuado con un criterio más intrusivo y menos respetuoso hacia el proceso natural.  En el primer caso se siente culpable, y en el segundo caso siente víctima de la situación.  Lo cierto es que en ninguno de los casos tiene una vivencia positiva.

 

La vivencia del parto influye en la manera en que la mujer se ve a si misma como madre

La forma en la que el parto se desarrolla influye enormemente en la percepción que la madre tiene de sí misma y en la forma en la que inicia su maternidad.  El parto puede hacer que la mujer se sienta una madre “capaz” o “incapaz”, que se sienta “proactiva” o “sumisa”,  que se perciba como una persona con las cosas claras o una persona confusa, resumiendo, como una “buena” o “mala” madre.

Cuando una mujer elige un parto medicalizado, deposita su confianza en los profesionales de la salud. Cuando elige un parto natural deposita su confianza en sí misma, en su cuerpo, en su bebé, en el proceso natural.  Y aunque cualquier tipo de parto implica ciertos desafíos, un parto natural aumenta el reto personal, y con ello el “riesgo” de que la madre se juzgue a sí misma (a veces muy duramente) según cómo salgan las cosas.

Según yo lo veo, siempre que sea posible lo mejor es un parto natural.  No sólo porque es más saludable, sino porque tiene la virtud de empoderar enormemente a la mujer, que se ve capaz de superar retos e inicia la maternidad con mucha más confianza en sí misma.  Pero es necesario que aunque el parto sea una vivencia muy importante, no se depositen todas las expectativas en él.

El parto puede traernos cosas inesperadas, cosas para las que no estamos preparadas, situaciones difíciles de manejar.  La Vida siempre nos sorprende, a veces positiva y a veces negativamente.  Y la mejor preparación al parto conlleva asumir esto.

 

El parto no lo es todo.  La maternidad es un largo camino.

parto natural y maternidadPor ello quizás la mejor lección es que no veamos al parto como una meta, sino como un fragmento del camino.  El parto es una parte de la maternidad, una prueba más, pero no la única.  Y en ocasiones ni siquiera la más difícil.  Y juzgarnos por cómo ha sido el parto es totalmente injusto.

Como todas las situaciones importantes de la Vida, dar a luz requerirá nuestra implicación y aprendizaje.  Pero salga como salga, no nos juzguemos duramente.  Pongamos todo de nuestra parte para que se desarrolle lo mejor posible,  enfoquémonos en acompañar a nuestro bebé en los desafíos que se presenten y no olvidemos que “las cosas son del color del cristal con que se miran”, es decir, que una cosa es lo que ocurre y otra cómo lo vivimos.  Pero sobre todo, recordemos que después del parto queda un largo camino de maternidad por delante, así que abracemos a nuestro bebé, sanemos las heridas y sigamos andando.  Que aunque las cosas hayan salido diferentes de lo que imaginábamos, si ponemos todo de nuestra parte seguiremos siendo las mejores madres del mundo. 😉

Prepárate para un parto natural maravilloso (9 consejos)

prepararse para parto naturalHay muchas mujeres embarazadas que cuando hacen su preparación, lo que intentan es “evitar” una mala experiencia (un parto complicado, intervenido, etc.) en lugar de enfocarse en tener un buen parto natural.

Por ello titulé a este artículo “Prepárate para un parto natural maravilloso” y no “cómo evitar tener una mala experiencia de parto”.  Es una cuestión de enfoque.

Aunque pueda parecer algo sin importancia, en realidad la manera en la que piensas acerca de tu parto puede influir muchísimo en cómo vives esa experiencia.  Por eso, prepararte para tener un parto natural no sólo consiste en que hagas ejercicios, en que tengas un embarazo sano o  en que te informes adecuadamente del proceso y de cómo favorecerlo.  Es importante que haya alegría y confianza en tus pensamientos.

Y para hacerlo te invito a que sigas estos consejos:

  1. Enfrenta tus temores.  Todos tenemos temores, es natural.  Que el parto genere incertidumbre también es natural.  Pero piensa que en tu vida has enfrentado otros desafíos y has salido adelante.  No tiene por qué ser diferente en tu parto.  Cuando enfrentamos nuestros temores nos damos cuenta que no son tan grandes como creíamos.  Un parto natural es un reto, pero tú puedes con él.
  2. Reconoce lo maravilloso que es tu cuerpo aunque tengas molestias.  Durante el embarazo es normal tener ciertos dolores e incomodidades ¡tu cuerpo está sufriendo una gran transformación y está gestando un bebé!  Pero aunque los tengas, siéntete afortunada y recuerda que tu cuerpo sabe no sólo como favorecer el desarrollo de tu bebé sino cómo dar a luz.
  3. No te obsesiones con tu parto.  No es necesario que estés todo el tiempo pensando en cómo van a ser las cosas o qué problemas pueden presentarse…   De hecho no puedes controlarlo todo y no por mucho pensar en ello vas a resolver las cosas.  Mejor elige una buena preparación, confía en ella, y disfruta de tu embarazo.  Mientras más disfrutes más positiva llegarás al parto.
  4. Mueve tu cuerpo.  Durante el embarazo es muy importante mover el cuerpo pues activa la circulación, tonifica la musculatura, favorece el desarrollo y el movimiento de tu bebé, etc.   pero es importante no confundir esto con “moverse sin parar”.  Procura mantenerte activa, pero no hasta el punto de cansarte.
  5. Y durante el parto… también mueve tu cuerpo: es lo que te ayudará a avanzar en el proceso y a ir gestionando las molestias.  Muévete para estar más cómoda, para aliviar el dolor, para acompañar a tu bebé mientras avanza por el canal del parto.
  6. Respira. Utiliza tu respiración para soltar tensiones y relajarte.  Recuerda que una respiración agitada agita las emociones, y que una respiración relajada relaja las emociones. Respira más despacio, más profundo, suspira… y deja que todo fluya.
  7. No tengas prisa.  La prisa aumenta la tensión.  Cuanto más miras al reloj, más largo se hace todo.  Mirar el reloj te impide disfrutar. El proceso de un parto natural lleva su ritmo, así que lo mejor es que te dejes llevar, sin prisa, sin huir, sintiendo cada momento de tu experiencia.
  8. Confía en ti misma y en tu bebé.  Tú puedes dar a luz y tu bebé sabe nacer.  Te has preparado para este momento, y ahora es tiempo de dejar que la Naturaleza haga su trabajo, así que muévete con ella, confía y mantén la conexión con tu bebé (y no olvides que él también confía en ti).
  9. Deja que la vida te sorprenda. Tú eres una mujer única, no una mujer estándar, y tu bebé es un bebé único, no un bebé estándar.  De la misma manera tu parto será una experiencia única, no una experiencia estándar.  Así que disfruta de lo que la Vida te tenga preparado.

Y ahora que te has preparado para un maravilloso parto natural, recuerda que no podemos controlarlo todo y no sabemos cómo será el parto, pero es nuestro privilegio dar a luz poniendo todo nuestro amor en el proceso.  Piensa que tu bebé espera que lo guíes y lo recibas en tus brazos.  Acompáñalo mientras nace para que sea como sea el parto, te sienta cerca.